El
liderazgo es la capacidad que tiene un líder de influir sobre su grupo de trabajo para lograr el
conjunto de metas propuestas. Es indiscutible como a lo largo del tiempo han
surgido diversos aspectos que tratan de relacionar el liderazgo a través de
teorías que intentan entender, predecir y controlar el liderazgo de forma
eficaz, logrando evidenciar que varios de los aportes que hablan sobre el
liderazgo se han basado en las características personales e invariables de las
personas (lideres), tal como es el caso de la teoría de los rasgos la cual
surgió en el siglo XX tomando como aporte que el líder nace con ciertos
atributos y cualidades, o rasgos físicos y/o psicológicos, para ejercer el
liderazgo sobre su grupo de trabajo.
Es
así como con el correr del tiempo se han venido desarrollando diversas
investigaciones para tratar de
identificar y entender los rasgos que poseen los líderes. Tal es el caso de Coleman
quien plantea que el rasgo distintivo del líder es la inteligencia emocional,
siendo la capacidad que le permite al líder captar las emociones que tiene su
grupo e influir en ellos para producir resultados positivos en el grupo y
lograr los objetivos propuestos.
Ahora
bien tomando en cuenta lo antes expuesto se puede decir que la teoría de los
rasgos, es la teoría que permite estudiar y determinar las características y/o
rasgos que tiene los verdaderos líderes. Características tales como: físicas,
mentales y de personalidad. Teoría que destaca que los líderes suelen ser
inteligentes, que poseen rasgos de personalidad tales como viveza,
originalidad, integridad y confianza, con una extensa capacidad de supervisión, esta
se nutre de las diferentes teorías de la personalidad, las cuales proponen
algunos rasgos tales como un alto nivel de energía, tolerancia al
estrés, integridad, madurez emocional y autoconfianza. Es por ello que esta
teoría tiene como objetivo estudiar los atributos de las personas para
encontrar al verdadero líder que permita conseguir frutos para las
organizaciones.
Según López, Juan (2009) En líneas generales, los
rasgos que marcarían la diferencia, entre quienes ocupan cargos de
responsabilidad, y aquellos que no, son los siguientes:
·
Inteligencia y nivel educativo: Todos los autores
encontraron una relación muy significativa entre la inteligencia que poseía una
persona, y sus posibilidades de éxito. En última instancia, estaban de acuerdo
en que hacía falta, un mínimo de inteligencia, para tener éxito.
·
Capacidad de dirección, decisión y priorización: Es necesario que el líder tenga
la capacidad de establecer objetivos y metas, y de esta forma dirigir la acción
de su equipo, y los esfuerzos que estos realizarán en un futuro. Tiene que ser capaz de priorizar
correctamente. Dando mayor importancia a la ejecución de un proyecto,
reduciendo la de otros.
·
Vitalidad física y resistencia: Las personas que tienden a tener éxito,
generalmente tienen un nivel de energía muy alto. Tienen una gran resistencia
física, lo que les proporciona, de alguna manera, estabilidad y resistencia
psicológica.
·
Iniciativa, valentía y confianza: Un líder eficaz debe ser el primero en dar un paso
adelante a la hora de asumir la dirección del equipo en caso de que se
presenten tiempos difíciles, cuando todos permanecen a la
expectativa. Un buen
líder debe amar la responsabilidad, debe estar dispuesto a arriesgar, y por
supuesto, debe ser capaz de mantener esa ilusión a lo largo de todo el proceso,
debe ser tenaz y firme en su visión.
· Comprensión por sus seguidores, sus necesidades y motivaciones: El líder es capaz de determinar
con cierta exactitud si su grupo está dispuesto para el cambio, o si van a
presentar resistencia a este. Sin embargo, debe ser capaz de motivar a su
equipo, comunicándoles su visión, con la pasión suficiente. Debe ser capaz de
ganarse la confianza de las personas que le rodean. Para esto, debe ser capaz
de comprender las motivaciones, y las
necesidades, de sus seguidores.
· Necesidad de logro: Necesita presentar resultados, no se conforma con dar continuidad a lo
ya existente, si no que espera conseguir mejoras. Si es necesario, un buen
líder, debe ser capaz de cambiar el rumbo de su equipo. Lo suficientemente
rápido, como para que esta decisión sea efectiva.
También es importante mencionar que las
principales limitaciones de la teoría de los rasgos es que no existe ningún
rasgo que defina en realidad un verdadero líder de otro, o cual es eficiente y
cual no. Se puede concluir que hoy en día los líderes no nacen, se hacen, esto
debido a que los rasgos que poseen las personas o futuros líderes aprenden a
descubrirlos con el transcurrir de su vida, y a todos los conocimientos
prácticos-teóricos obtenidos en su formación profesional. Sin embargo, esta
teoría es de mucha importancia ya que nos permite determinar que posibles
cualidades debe poseer un líder para ser tomadas en cuenta al momento de buscar
futuros líderes que permitan obtener éxitos en la organización.
Autor: Ricardo Rosas.
Autor: Ricardo Rosas.




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